Algún residente de anestesiología dejó la especialidad argumentando un miedo creciente ante la posibilidad de no saber responder adecuadamente en un momento dado, a no poder solucionar ese problema trascendente que pone en peligro la vida del paciente. En realidad, yo creo que es la imposibilidad de sobreponerse a ese miedo lo que hace que este crezca hasta poner en cuestión las propias capacidades.
Lo cierto es que en el quehacer cotidiano de esta especialidad es muy frecuente oír, ante ciertas dificultades inherentes a la especialidad, comentarios derrotistas del tipo: “seguro que será imposible”, “no podré hacerlo”. El antídoto que encuentro para estos casos suele ser aconsejar un cambio de “actitud”, insisto en la necesidad de cultivar un pensamiento positivo y ejercitarse en un diálogo interior que evite ese camino que tanto alimenta al miedo.
En las definiciones que he encontrado de la palabra “actitud” se utilizan palabras como: una disposición mental, una tendencia o predisposición aprendida, una respuesta emocional y mental, una forma de motivación social, un sentimiento, etc.
Yo prefiero, dentro de mi natural osadía, considerarlo una manera de “decirme” a mí mismo, de conversar con nosotros mismos cuando en un momento dado surge ese elemento interior que limita o condiciona negativamente nuestra capacidad de maniobra. Ya sé que en la realidad la cuestión no es tan simple. Que me perdonen los psicólogos.
El caso es que he encontrado este sugerente anuncio que parece apuntar en esa misma dirección, una publicidad que habla de valores y que representa una grata excepción y un claro ejemplo a seguir.
Un canto a la capacidad de superación y a las actitudes positivas.
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo,
porque yo te quiero.
