23 de agosto de 2010

ESCEPTICISMO Y REALIDAD

Tras el regreso, situado ya frente a la espalda de este verano que se aleja, mis letras se muestran dispersas y reacias, si alguna vez no lo fueron, a cualquier otra cosa que no sea un melancólico paseo sin rumbo fijo. Ese “lápiz poco afilado”, que Rony Somek ve en el verano y que utiliza para el amor, yo lo uso de justificación ahora para esta dulce displicencia:


“El verano es el lápiz
Que menos afilado está
En el estuche de las estaciones del año
Con él escribo
Una carta de amor
A la costurera que con las faldas de las mujeres
Ha sacado los cuellos que han tapado la nuca
Y con los bordes de sus vestidos
Algunos centímetros
De invierno.
Puede que este año vuelva a hacer
Calor en las partes de ahí abajo.”

Rony Somek (רוני סומק)

(Rony Somek: Nace en Bagdad, en 1951. Publicó 9 libros de poesía, el último de los cuales es "Majteret HeJalav" (La guerrilla láctea) y también libros para niños como "Kaftor HaTzjok" (El botón de la risa). Sus libros fueron traducidos a diferentes idiomas. Participó en la grabación de discos y escribió la letra de numerosas canciones, entre ellos el álbum "La venganza del niño tartamudo" que fue elegido como disco del año en una encuesta de la revista WIRE.)


Es este un período transitorio necesariamente condenado a desaparecer entre antiguas rutinas y ya voy notando cómo, a medida que estas se retoman, los latidos vuelven al ritmo de antes. Y aunque la realidad asome tan abrumadoramente pertinaz como siempre yo me resisto a la inercia tediosa de las mismas preguntas de siempre. Coincido en esta ocasión con César Antonio Molina en que somos prioritariamente preguntas:


“Estoy en el centro mismo del ojo del puente.
A mis espaldas el monasterio de Caaveiro.
Enfrente las viejas ruinas de los molinos de agua.
En las pozas chapotean los mismos amantes
sin tiempo en el tiempo.
¿Es la belleza el resplandor de la verdad?
¿Qué será mejor?
¿Decir siempre lo mismo sobre las mismas cosas
como repetía Sócrates o
decir siempre algo distinto sobre las mismas cosas
como repetían los sofistas?
Sólo somos aquello que plantean las preguntas.”


‘Pulchritudo splendor veritatis’, de CésarAntonio Molina (1952)


Aunque es mucho más seductora la idea de estar constituido también por este material que siente más de lo que verbaliza o, mejor aún, que tiene la capacidad de verbalizar lo que siente:


“Me quede con ella a solas, sin más tercero que el vino,

mientras el ala de la tiniebla nocturna se abría suavemente.

Era una muchacha sin cuya vecindad perdería la vida.

!Ay de ti! ¿es que es pecado este anhelo de vivir?

Yo, ella, la copa, el vino blanco y la oscuridad

parecíamos tierra, lluvia, perla, oro y azabache.”

IBN HAZM AL-ANDALUSÍ


(“No es posible requerir de Ibn Hazm que nos declare cuáles eran las características del amor andaluz en su tiempo. Ni podía tener sentido histórico, ni pudo compararlo con el amor en otros pueblos. Somos nosotros quienes hemos de perescrutar, en los que nos cuenta y en lo que nos define, los rasgos diferenciales en aquella manera de amar. Al pronto nos parece que no hay tal diferencia. Pero lo mismo nos acontece cuando leemos el único libro minucioso y fehaciente que sobre el amor en un pueblo primitivo existe: “la vida sexual de los salvajes, de Malinowski. Según éste, resultaría que entre los Trobriand, pueblo sumamente primario que vive en una isla próxima a Nueva Guinea, y nosotros apenas habría en el que hacer amoroso más diferencia que ignorar ellos, como todo el Asia, la dulce faena del beso y, en cambio, complacerse en una ocupación para nosotros inusitada, que es morderse las pestañas. Esta aparente, somera identidad es tan excesiva, que nos pone alerta y nos trae a las mentes la advertencia fundamental de que la intimidad, no puede su suyo manifestarse, sino que está para ello atenida a los gestos y actos corporales. Ahora bien, el teclado de gestos corporales que nuestra intimidad encuentra a su disposición para expresarse es sobremanera limitado, si se compara con la exuberante variedad de las formas vividas por nuestro sentimiento. De aquí que con un mismo gesto tengan que exteriorizarse realidades íntimas sumamente dispares, y que todos los amores, contemplados desde lejos, parezcan idénticos.”)

FRAGMENTO DEL PRÓLOGO DE ORTEGA Y GASSET AL LIBRO “EL COLLAR DE LA PALOMA”


Los segundos siempre duraron lo mismo y la tierra permanece en sus habituales movimientos. Como buen escéptico que soy pienso que no hay otros mundos y me cuestiono que esos momentos que se presentan en la vida bajo la categoría de únicos o irrepetibles sean realmente merecedores de tal calificativo. Más bien, me digo, es la mirada que de ellos tenemos, la oportunidad de una cifra o de un encuentro, lo que los hace extraordinarios. Ejemplos de ello los tenemos en esta llamada de atención que nos ofrece La Manzana Ingrávida

El 8 de septiembre a los 6 minutos y 7 segundos después de las 5 pm serán las:

05:06:07 08/09/10.

Esto no pasará de nuevo hasta el 3010

… o el de la comentada lluvia de meteoritos de las Perseidas que se pudo observar entre el 12 y el 15 de agosto y que os muestro, para los que no pudieron disfrutar de ella, en la versión de Henry Jun Wah Lee en Vímeo:


Pareciera, continuando con mi perorata, que los meteoritos estuvieran esperando tal día para ponerse en movimiento. Pero no, como dice Phil Plait, los argumentos deben de atender a la realidad si queremos tener alguna oportunidad para cambiar el mundo en la única dirección que puede hacernos realmente libres, la de la verdad.


3 comentarios:

BEATRIZ dijo...

Javier,
Este es un análisis excepcional, de los que ya poco se lee a cerca de un poema bien estructurado, seduce.
Yo no lo conocía pero gracias por traerlo.
Siento que andas inspirado,

mi nombre es alma dijo...

Casualidades del mundo bloguero, estos días he oido hablar bastante de Ibn Hazm en Xátiva donde se está celebrando la "fira d'agost", muy calurosa por cierto. Allí existe un premio de poesía que lleva su nombre. Poco conocidos esos hermosos poemas de amor.
"Mi amor por ti, ...No tiene más causa ni motivo que la voluntad de amar."

Un gusto paseas por tu casa

E. C. Pedro dijo...

Javier, qué paseo tan agradable. Debo sin embargo reconocer que la frase que se me quedará es la que compara el verano con un lápiz con poca punta. Veo muy bien que se refiere a las actividades laborales, o más bien a su cese. Pero en la idea del grafito romo hay una representativa que evoca tibieza, calma, los trazos largos e inspirados de un dibujo. Y claro: razonables periodos de ocio. Saludos.

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