17 de octubre de 2011

POST-MORTEM





Alcachofa



“ … Me enterraron en tu misma sepultura y cupe muy bien en el hueco de tus brazos. Aquí en este rincón donde me tienes ahora. Sólo se me ocurre que debería ser yo la que te tuviera abrazado a ti. ¿Oyes? Allá afuera está lloviendo. (...) Tengo la boca llena de ti, de tu boca. Tus labios apretados, duros como si mordieran oprimidos mis labios... Trago saliva espumosa; mastico terrones plagados de gusanos que se me anudan en la garganta y raspan la pared del paladar... Mi boca se hunde, retorciéndose en muecas, perforada por los dientes que la taladran y devoran. La nariz se reblandece. La gelatina de los ojos se derrite. Los cabellos arden en una sola llamarada. " 

(México, 1918-1986) 
Pedro Páramo (fragmento)



Berenjena

Lechuga
Caqui

Cebolla


"Mi muerte sobrevino por aplastamiento. Los detalles no son agradables. Baste decir que de aquel suceso se obtuvieron más restos líquidos que sólidos. Por eso ahora, cuando oigo que la MRR-3.0 está lista, pienso que de mi cerebro no se habría podido recuperar ningún recuerdo. Trabajé en el proyecto desde sus inicios y siempre guardé la esperanza de que algún día vería sus resultados. Mala suerte.


Pimiento

Sobre este lugar es muy difícil escribir, pero después de toda una vida dedicada a la neurociencia creo que debo intentarlo. No es un sueño, pero se le parece. La percepción de la realidad se muestra confusa en términos estrictos y, aunque la placidez domina el estado de ánimo como en un clima de felicidad acústica, resulta algo tortuoso verbalizar adecuadamente la experiencia que produce la comunicación y el contacto entre los que aparentamos estar más cercanos. No acabo de ver a todos individualmente pero comparto con ellos la certeza de que no falta absolutamente nadie. El espacio donde transcurre este proceso de pseudo-pensamiento no se ajusta a ninguna referencia previa a la que pueda aludir y el tiempo tampoco parece responder a una dirección única. Hablar de cerca o lejos, ahora o después, luz u obscuridad es absolutamente accesorio y si lo hago es por no perder todo el rigor de una comunicación posible. Tampoco parece que esto tenga la más mínima trascendencia a tenor de la sensación que me provoca.

Uvas

Quizá por deformación profesional dedico la mayor parte de mi actividad a recabar y comparar recuerdos y así toda la información de que dispongo posterior a mi muerte procede de ellos. Es muy fácil acceder a los datos individuales que portan o configuran los demás y se comparten fluidamente sin ningún tipo de limitación. El componente subjetivo de todo ello está ausente y si se infiere algo es mediante el recurso de referencias analíticas rigurosas. Por eso sé que la última versión de la máquina MRR para la recuperación dinámica de recuerdos llegó a funcionar adecuadamente y que con ella se intentó tras mi ausencia generar el primer mapa convergente entre mis colaboradores como homenaje a mi persona. Y por eso también he podido deducir que el resultado no me habría sido grato. Y que tú estás bien.


Calabaza


Algo adivino de absurdo en este afán mío por buscar indisimuladamente cualquier referencia personal de entre todos los que me conocieron y ahora me acompañan. El recelo surge porque según voy tomando nota de los datos presiento en ellos cualidades que me son familiares y por las que deduzco que, a veces, de alguna manera, yo influyo en mayor o menor medida en su elaboración previa. La posibilidad de algún tipo de memoria común como explicación verosímil no es descartable, así como que en realidad sea en el desdibujado límite entre nuestras mentes donde no acabe de orientarme. Ambas posibilidades no son excluyentes.


Remolacha

He observado un tipo de  patrón que tiende a repetirse en todos los casos y cuya consecuencia más evidente sería la supeditación del orbe exterior a un argumento de vida personal que transformaría inconscientemente cualquier recuerdo en un puro apéndice desnaturalizado tras el filtro del yo único. De la interacción de los elementos del sistema se induce además un incremento en la entropía de los elementos recordados. Corroborando los resultados preliminares de la MRR, concluiría que resulta artificioso elaborar una figura concreta a partir de una cartografía constituida por recuerdos interpersonales independientemente de su número y que se hace más evidente tras cada sucesiva medida.


Hongos

Nadie recuerda, en suma, salvo quizá uno mismo, aquella manera en la que se cree haber existido y cada cual no se reconoce a sí en la memoria del otro sino en esa extrañeza recíproca de evocarse en vano. Y de manera distinta cada vez. Allí donde figura mi nombre este se desvanece, me temo, y siento como me desvanezco yo mismo hasta disolverme en el olvido de todos. Tan solo una hipótesis que me empeño en recordar para no olvidarte."





Las imágenes son RMN de vegetales pertenecientes a Andy Ellison

10 comentarios:

Paloma Corrales dijo...

Hola, Javier, no consigo ver ninguna imagen... Probaré con otro navegador.

Un beso.

Cesar dijo...

De donde se deduce que los muertos escriben divinamente a cerca de lo que fueron y de lo han podido llegar a ser.
"Nadie recuerda,en suma, salvo quizá uno mismo,aquella manera en la que se cree haber existido y cada cual no se reconoce a sí mismo en la memoria del otro sino en esa extrañeza recíproca de evocarse en vano."

Un párrafo en el que reconozco semejanzas literarias con alguien conocido..

mi nombre es alma dijo...

Dicen que la verdadera muerte es el olvido, pero hay muchas clases de muerte y muchos olvidos.

Cesar dijo...

Por cierto, bonitas ecografías. No sabía que incluso las frutas podrían preñarse.

E. C. Pedro dijo...

Un TAC sin duda vale más que mil imágenes.

¡Saludos!

Jezabel dijo...

qué bonita la de la cebolla.

Me gustaría mucho que tras mi muerte, también se borrasen todos mis pasos, incluidos los recuerdos de mí. Efímera, amapola.
Besos

reyes dijo...

He estado unos dias ausente y me habia perdido tus últimas entradas. como me alegro de haber recuperado el tiempo perdido. Es un verdadero placer pasar por aquí, te felicito.
Particularmente me ha conmovido la que has dedicado a Maria, Muchachas fulbé y color índigo. Que buen revolcón para nuestras conciencias dormidas.
Gracias.

Neogeminis dijo...

Ponerse a elucubrar sobre lo que podría ser la situación post mortem, analizada con pretendido rigor científico a la vez que se esmera uno en puntualizar experiencias y sensaciones es un reto al que te has dedicado-veo- con entusiasmo, originalidad, fuerza y contundencia. No se puede quedar uno indiferente después de leer tu texto.
Espero, sin embargo, que de existir, la experiencia después de la muerte, sea algo menos lastimoso para nuestra identidad que no quiere ser borrada.

Un abrazo.

BEATRIZ dijo...

Sería fascinante poder recordar desde la muerte...y seguir escribiendo.
FJavier, de principio el título me produjo una sensación sombría, aunque pienso que esa era parte de tu intensionalidad, despues el aplastamiento, brrr, la magia de las imagenes es abrumadora mientras se continua leyendo. Lo mejor es el tono trascendental que se conserva de principio a fin, y el tema de analizar la memoria y los recuerdos es clave para un estudio que propongo debe seguir...

Pase dos veces a leer, finalmente puedo comentar.

Y te saludo con gusto.

BEATRIZ dijo...

perdón, quise decir:"intencionalidad"

más saludos.c

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