1 de enero de 2010

BUENOS ALIMENTOS

¡Ay!, eso de la lactancia. Qué tendrá esa primera alimentación para que tanto nos condicione el resto de nuestra vida. Y no sólo me estoy refiriendo a la “cosa gastronómica”.

Intento una reflexión sobre aquellos elementos que nos nutren, en lo intelectivo o emocional o afectivo tanto como en lo alimenticio, en una de esas múltiples primeras etapas que se repiten a lo largo del camino.

Y si en un principio, en la niñez, somos absolutamente inconscientes de aquello tan importante que se nos brinda, de manera más o menos progresiva es la propia determinación la que va adquiriendo un marcado protagonismo en ello.

Hoy y ahora, en este principio de año, a merced de una imprescindible actitud personal, os invito a rodearos sólo de aquello que os pueda aportar los mejores nutrientes para el resto del año. Que nos permita cicatrizar de las heridas pendientes y crecer adecuadamente en ese necesario equilibrio que requiere la salud en su acepción más amplia. Es, quiero decir, fundamentalmente, una cuestión de actitud personal. Eso que uno se dice, eso que uno se debe decir aunque no quiera escucharlo. ¡Ánimo!

Y ya desde la otra perspectiva, os muestro un sitio que seguramente ya conozcáis. Se trata de una página del Servicio de Pediatría del Hospital de Denia y donde se nos informa, de una manera espléndida, sobre todo lo relativo a la influencia que sobre la lactancia materna tienen medicamentos, plantas, tóxicos y enfermedades. Un eficaz sitio de consulta en particular para todos los que nos dedicamos a esto de la salud.

5 comentarios:

Colorin dijo...

Muchas gracias Javier por tus sabias recomendaciones:
"os invito a rodearos sólo de aquello que os pueda aportar los mejores nutrientes para el resto del año"
¡Un programa fantástico para el 2010! Hay que intentarlo.

Berni dijo...

Una amiga mía, muy mística ella, es partidiaria de la teoría que sostiene que todo influye sobre el ser humano a la hora de conformar nuestro carácter en la etapa adulta, sobre todo en lo referente a los lazos familiares generados desde la más tierna infancia.
Resalta especialmente la importancia de la relación entre la madre y el feto, cuando este aún estaba en el vientre materno, en los primeros meses de vida si los bebés han estado en incubadora un tiempo, como los bebes prematuros (en mi caso, dos meses), si la madre dió lactancia natural o artificial, etc...
La vida me va enseñando que tiene razón... aunque es una percepción totalmente personal, basada en mi propia experiencia vital...

Me sumo a tu propuesta de nutrirnos solamente con aquello que nos haga crecer en todos los aspectos. Es de lo más coherente, además de ser un elemento de prevención fundamental.
Gracias, Javier.

mi nombre es alma dijo...

Dice un refrán que mal acaba lo que mal empieza, pero a la viceversa, idem de idem, bien acaba lo que bien empieza. Empecemos bien pues.

Un abrazo

Camino dijo...

Javier, este enlace me lo apunto, que aunque no me pilla de nuevas la lactancia materna, seguro que podré aprender algo!
Gracias

Javier dijo...

En esta recomendación estás incluida tú, Colorín. Que sigas presente este nuevo 2010.

Comparto la opinión de tu amiga, Berni, todo cuanto nos rodea influye en nosotros, en particular durante las primeras etapas de vida. Incluso el simple hecho de desear tener el hijo, influye en su desarrollo durante la fase embrionaria. Y de mayor creo que también es fundamental saber elegir las personas que te alimentan el espíritu.

Cuánta sabiduría en los dichos populares, Alma. Y sin olvidar que siempre podemos volver a empezar.

Esta página, Camino, es una referencia fundamental para consultas de los neonatólogos sobe la lactancia natural. ¿Enhorabuena?

Muchas gracias por vuestros comentarios tan nutritivos y saludables.
Un abrazo.

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