3 de marzo de 2010

TESTIMONIOS DESDE CHILE


Mi admirado y querido amigo Roberto Córdova, chileno habilidoso con las pinturas y con las palabras, compañía habitual en los cálidos colores pastel que adornan mis paredes, me escribe desde el tembloroso Conce para tranquilizarme, informarme y regalarme un hermoso poema. Y yo le pido y recibo permiso para compartirlo.

“Hace un ratico –me dice- hubo un meneo mayor que el resto (los PERCEPTIBLES son cada dos hrs, aprox.) Eran las 14,45 locales, y le calculo cerca de 5 Richter… bueno: ya estamos curtidos.”

Su amigo Hugo, en la misiva con la que indaga su situación, le dice “…Yo andaba en la cordillera a caballo, inspeccionando las veranadas, y estábamos al otro lado del volcán Chillán. Los caballos nos habían avisado, pues estaban súper inquietos la tarde anterior, relinchaban y tenían una conducta poco corriente. Pensamos que sería el león, pero no era un puma el que acechaba, sino algo infinitamente más peligroso. Esa noche estaba desvelado desde antes de la una de la mañana, parece que esperándolo, con un presentimiento, hasta que comenzó. Para qué te cuento como caían los riscos y se formaban rodados, se ponía la luna negra con los tierrales, rugía el río con las rocas caídas, caían árboles, se rompían las huellas que usan los arrieros y todo lo demás. Los esteros venían convertidos en leche con la ceniza, algunos hasta con olor a azufre…”

Y aquí está su poema y su testimonio:



Fuerzas .


Es plena

la bonanza del estío .

En la quietud nocturna , va el hombre

al descanso cotidiano

como va común

el agua al río …


Brutal , intempestiva

cae a los sueños la noche aterradora

avasallando la paz con áspero gemido

un miedo cerval

quebranta la incipiente noche

con violentas y oscuras dentelladas :

el primario pavor , incontenible

vuelve al hombre .

Tiembla .

La tierra se retuerce , ruge y convulsiona

triturando huesos , almas , voluntades

va segando vidas en montañas

campos y ciudades .

Arrasa

las costas

un mar desconocido :

las aguas calmas recoge caviloso

embistiendo ciego , cómplice al eco

de las profundidades .

Son horas de oscuridad interminable

aumentando la angustia desatada :

los hombres monte arriba

abajo huertas , enseres

y moradas .


En la costa americana del poeta

- por famosa fértil provincia señalada -

en 2010 , febrero a medianoche

entre mar y cordillera , cabalga

fría la muerte inesperada .

rocormar / 3 mzo 10

6 comentarios:

Raúl dijo...

Saluda a tu amigo, dale ánimos, deséale lo mejor... también de mi parte.

Camino dijo...

Tremendo!! Me uno a los mejores deseos para tu amigo.

Anónimo dijo...

Estremecedora vivencia que cambiará para siempre sus vidas. Mi ánimo a tú amigo y a los suyos.Nube.

Javier dijo...

Gracias amigos, en estos momentos vuestro ánimo y solidaridad son un estímulo imprescindible.
Le haré llegar vuestras palabras.

Confiemos en que todo se solucione lo antes posible.
Gracias de nuevo.

Lala dijo...

Tremendo testimonio, y tremendo poema.
Nosotros, ni idea tenemos de lo que se pueda sentir en esa tesitura...ainss...

Un beso para el amigo, para todos los que están allá soportando tanta tragedia.


Lala

Javier dijo...

Transmito tus palabras de aliento.
Gracias, Lala.

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