23 de agosto de 2011

UN PASEO POR LA POBREZA


Enrique tiene un aspecto especialmente bonachón y desprende una cordialidad contagiosa, es payaso y se encuentra realizando un voluntariado de dos meses en Anantapur. Le conocí en el comedor de la Fundación, durante un desayuno con intenso sabor a serena solidaridad, y me contó los pormenores de su labor con los niños. Era fácil imaginarle con su nariz roja haciendo reír a los más pequeños a pesar de que aquel día se encontraba especialmente apesadumbrado debido a que su compañera de trabajo había tenido que volver a España tras sufrir una rotura del ligamento cruzado. "Ella era la especialista en hospitales -me dijo- y sin su participación difícilmente podré entrar en uno, me dan pánico". Me interesé por la forma en la que habían confirmado el diagnóstico pues el día anterior había visitado un importante hospital de la zona que no disponía de los recursos técnicos necesarios. "Se hizo una resonancia magnética" ¿Dónde? -le pregunté. "Aquí puedes encontrar de todo si dispones del dinero necesario".

Esta anécdota es una imagen que refleja a la India que he conocido. Desconcertante e intangible. Una inverosímil modernidad oculta tras una pertinaz cortina de deslumbrante pobreza y suciedad.

Me despedí de Enrique regalándole un truco de magia que solía llevar conmigo. Le encantó. 

¡Suerte!
















8 comentarios:

Simplemente Mirella dijo...

Muy buenas fotografías...

Anónimo dijo...

Muy hermosas las fotografías, se ven muchas vidas a través de ellas, la expresión de sus caras, posturas, el colorido de sus ropas, nada deja impasible.
Me gusta que nos descubra otra de sus facetas, la de Mago. Ponga magia en nuestras vidas.
Machas gracias por estos regalos.
Un mágico saludo.
Nube.

Matices dijo...

Siempre me han llamado la atención las miradas que conforman la India, tienen un carácter especial es como si detrás de esos ojos hubiera algo más que descubrir. De lo que nos relatas, la labor de estas personas es especial, lógicamente en ellos hay una persona con un interior muy noble.
Bienvenido de nuevo, y gracias por este abanico de visiones que nos muestras
Besos

Neogeminis dijo...

Creo que la frase que has elegido:
"Una inverosímil modernidad oculta tras una pertinaz cortina de deslumbrante pobreza y suciedad." y las fotos con que has ilustrado tu post hablan por sí mismas.
Tengo referencia de la India a través del blog de una voluntaria que ha estado en Calcuta y en Nepal por largo tiempo. Coinciden en su apreciación.

Un abrazo y bienvenido!

Mixha Zizek dijo...

Tus fotografías sonmaravillosas, excelentes!!! Y el referente de la historia aunque triste, es parte de la realidad.
Una entrada fuerte pero increíble, un retrato de la realidad,


besos

José Alfonso Romero P.Seguín dijo...

La pobreza como decorado, como atractivo turístico, como marca y garantía de calidad, como espectáculo, como esencia de una espiritualidad disímil a la que adorna occidente, la de la escasez frente a la de la abundancia. La pobreza como negocio, el de la caridad mundial y la de la solidaridad de aquellos que son aún príncipes de sus principios. La pobreza como pabellón y estandarte de un país sumido en las grietas con que marca el rostro de los hombres el abandono, la miseria y el sufrimiento. La idea de la pobreza como fuente de riqueza, se antoja sugerente, por perversa. Pero para qué engañarnos, como bien dices, es el dinero quien marca la diferencia, lo hace cuando la establece y también cuando la alienta, de hecho no tiene otro objeto que ese, crear diferencias.
Hermoso recordatorio el tuyo que nos acerca a la certeza de que el ser y el poder son aún en esa íntima esfera antagónicos, y es que pese a que lo disimulemos, ni somos ni podemos, de hecho sólo pido en el catálogo de mis exigencias que se me permita ser allí donde humanamente sea posible.
La magia siempre, tú, ti, te contigo, tu, ti, te conmigo: Tu magia amigo.
Recibe un fraternal abrazo.

Luzdeana (Diana H.) dijo...

Creo que el comentario anterior le da un valor agregado a tu posteo. El color y el brillo de las ropas y los tocados exóticos podrían ser un motivo de sano regocijo en las diferencias, si no estuvieran ocupados por seres tan claramente castigados por la miseria. En medio de eso, algunos seres insisten en acercarles la magia de una sonrisa. Esos son los que todavía nos ayudan a sentir que no todo lo humano está perdido.
Un abrazo.

Esmeralda Torres dijo...

Es incomprensible que un mundo donde tecnológicamente se puede todo, exista tanta pobreza y crueldad...las fotografías son extraordinarias y de un color que mezcla la tristeza con la vida, con la realidad...saludos

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