Habrá quien piense que una buena fotografía es el resultado de un momento de buena suerte. El instante, la luz, la oportunidad… una confluencia de fenómenos irrepetibles. Y puede que esto sea cierto para alguna de ellas.
Pero yo prefiero pensar que esa buena suerte es en realidad la consecuencia de unos recursos y conocimientos técnicos adecuados junto con un talento e inspiración empapados de sudor. Más aún, parafraseando a Ralph Waldo Emerson refiriéndose a la literatura "El talento solo no basta para hacer un escritor. Detrás del libro debe haber un hombre", podríamos aseverar que para llegar a ser un gran fotógrafo también es imprescindible que detrás de la cámara haya un hombre.
En esta muestra del trabajo de Facundo José que os acerco se manifiesta todo esto que comento. Un evidente conocimiento y dominio de la técnica, talento e inspiración, duro trabajo, una búsqueda del hombre que va mucho más allá de su simple apariencia y una descripción de las cualidades humanas del fotógrafo, a través de aquello que ve, a través de la intencionada imagen que descubre su propia mirada. Espero que os gusten.















