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25 de diciembre de 2012

ALEGATO NAVIDEÑO


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¡No es un sabio!
Es en ése instante, en el que todo cambia, cuando nos reconocemos frente al espejo y notamos un rostro diferente, no es más aquel tierno y dulce que alguna vez fue. Hoy en él hay cicatrices, marcas del paso de los años, del Sol que ha dorado nuestras frentes mientras recorrimos con paso a veces firme y a veces cansado, los largos caminos que demostraron no ser tales. Ese viejo que aparece frente a nosotros nos habla sobre lecciones de tiempo, finge ser más sabio cuando sólo ha crecido en él el cinismo.











Quieren privatizar –lo están haciendo- los servicios sociales básicos, esos que hemos construido entre todos, y quieren hacerlo aquellos que pertenecen a las empresas adjudicatarias de esa privatización. Connivencias más que verosímiles entre el poder político, el empresarial y el financiero. Es similar razón a aquella por la que los ciudadanos, después de perder los ahorros que habían depositado en ellas, han tenido que hundirse literalmente en la miseria para poder refinanciar las cajas –ahora bancos-, a sabiendas de que quienes aprobaban esas soluciones eran precisamente quienes generaron el problema. Alguien podrá pensar que el pueblo está indefenso en esta democracia frente a la voluntad depredadora de los poderosos y a su insaciable ambición. Y no andará descaminado.








El sistema político es el principal sospechoso de tal desaguisado, por encima de tal o cual partido, pues tanto unos como otros de los que han ostentado el poder se han beneficiado indecorosamente de su ejercicio, desnaturalizando y corrompiendo cuantas estructuras sociales se habían creado para evitarlo. La excepción, de existir, confirma la regla. 






Por supuesto que hay pretextos y coartadas en cantidades más que suficientes y para todos los gustos, pero en realidad lo que más abunda es la impunidad por un lado y la pobreza por el otro. Las cuentas en paraísos fiscales crecen a la sombra de los que buscan comida en la beneficencia. Las palabras han perdido su significado original y el espíritu padece una sed urgente que lo hace especialmente vulnerable a los espejismos. 






Hoy es Navidad, una impostura que hurga en la herida de un desamparo indecente. 





¡¡Feliz espíritu para quienes aún saben de desembarcos, trincheras, solidaridad y desesperanza!!











Las fotografías son de Marie Dücker

1 de diciembre de 2012

MÁS ALLÁ DE LA ALEGORÍA NARRATIVA


Tornapunta



"El lenguaje teatral es el único lenguaje de las artes en el cual la conciencia del espectador está simultáneamente sometida al estímulo de dos series asociativas de naturaleza diferente, una se origina en la percepción, es decir, aquello que veo, la materialidad de la escena: el escenario, el espacio, la gestualidad del actor, el actor mismo, la iluminación, el vestuario, todo aquello que puedo percibir, y por otra parte la serie asociativa, que se deriva de la capacidad evocadora del lenguaje, de modo que allí donde se incorpora la palabra al espectáculo, se incorpora también la imaginación en la mente del espectador. La conjunción, la tensión de estas dos series asociativas de naturaleza diferente es la esencia del lenguaje teatral. El dramaturgo debe escribir con dos manos, con una mano nos va contando todo lo que se ve, en tanto que con la otra nos va contando todo lo que se oye."

Max Frisch Diarios (fragmento)




















"El escenario y los decorados han sido desposeídos de cualquier mensaje que invite a la acción, la vista espera; la música ha sido acondicionada para que el subconsciente consienta y se deje entregar a cierta indolencia; y al fin las palabras flotan como burbujas abandonadas en la superficie de un mar de indigencia, cerca de una isla de plásticos. La obra está a punto de acabar, o apenas empieza."





"To-morrow, and to-morrow, and to-morrow,
Creeps in this petty pace from day to day,
To the last syllable of recorded time;
And all our yesterdays have lighted fools
The way to dusty death. Out, out, brief candle!
Life's but a walking shadow, a poor player,
That struts and frets his hour upon the stage,
And then is heard no more. It is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
Signifying nothing."

Macbeth (Acto 5, Escena 5, líneas 17-28)



7 de noviembre de 2011

INCERTIDUMBRES DE HOJA CADUCA

"Vivimos en la permanente contradicción de experimentar la realidad de la incertidumbre, y la creencia de que todavía podemos elegir el destino de nuestras vidas y el de nuestras organizaciones". 

Ralph D. Stacey


Chema Madoz


Aquí el aire está frío, el cielo gris y el suelo lleno de hojas secas y húmedas. Las horas de luz se han vuelto cada vez más escasas y los insidiosos virus se adueñan de la rutina. El reciente cambio de hora tampoco ayuda mucho, así que, a poco que te descuides, se te escapa el día sin apenas darte cuenta. Es otoño.



Béla Kádár



En esta época me gusta rodear con las dos manos una taza caliente, sentir su reconfortante calidez y soñar así con ese magnífico sol que sin duda se esconde detrás de las nubes, como si estuviera mirando por la ventanilla de un avión. Allá arriba. No puedo, me digo, limitarme a lo evidente si no quiero sucumbir bajo el peso liviano de una simple hoja caduca.




Egon Schiele



El panorama, insisto, no está mucho mejor a nivel de lo puramente humano. Noticias grises y palabras frías para dibujar un presente que augura un largo invierno de penosas incertidumbres. Y para colmo, elecciones. Tediosa campaña electoral que deja caer sobre las cabezas innumerables hojas de un otoñal dislate político. Estas nada livianas por cierto.




Maurice de Vlaminck



Pero si para el frío utilizo el antídoto del calor de una taza y para la oscuridad la imagen de un magnífico sol oculto, para el ámbito de la calamidad humana tengo también algunos eficaces revulsivos que me permiten seguir andando el camino sin necesidad de esconder la cabeza. Creo que es buen momento para compartirlo.






Pierre Bonnard




Acudo a visitar a personas como José, individuos llenos de estimulante talento que son capaces de mirar con otros ojos y contagiar. Por encima de la insidiosa negritud.







José dice cosas como estas:








1.- Abandona tu “zona de confort”. Porque es hora de cambiar. 

2.- Crea tiempo para explorar el futuro. Porque hay Cisnes Negros. 

3.- Abandona tu sitio funcional. Porque compartir crea valor. 

4.- Prepárate para la transparencia. Porque acabarán encontrándote. 

5.- Participa en las conversaciones. Porque, hoy, liderar es conversar. 

6.- Desarrolla tus comunidades. Porque la respuesta ha de ser colectiva. 

7.- Reinventa las relaciones con tus clientes. Porque no compran productos sino experiencias. 

8.- Busca un equilibrio entre la jerarquía y la redarquía. Porque no hay colaboración sin confianza. 

9.- Haz de la innovación un trabajo de todos. Porque los líderes no tienen las respuestas. 

10.- Comienza por ti mismo. Porque si quieres que el cambio se produzca, debes ser el primero en cambiar.”








Por supuesto él habla de empresa, pero yo lo extrapolo a otro tipo de organizaciones porque a fin de cuentas ¿el vivir no es la empresa más importante?









Pero mejor os muestro a José Cabrera para que saquéis vuestras propias conclusiones.










Hay otras, pero eso queda para otro día...



25 de septiembre de 2011

194, YA ES HORA








Alan Hart, quien escribió el libro “Sionismo, el verdadero enemigo de los judíos”, compartió amistad con Golda Meir durante su etapa de primer ministro y con Yasser Arafat. En la conferencia que pronunció el 11 de septiembre en Friburgo (Alemania) bajo el título “La complicidad de los medios de comunicación en el ocultamiento del sionismo de la verdad de la historia” revela algunas claves que facilitan la comprensión de la historia en un intento por avanzar hacia la paz a través de la verdad. Por supuesto, es su verdad. Pero en un tema tan espinoso y controvertido su conferencia representa cuanto menos un aconsejable paseo para cuantos buscan otros puntos de vista.












" Cuando la peste se propagó por mi ciudad,
salí con el pecho descubierto
gritando al viento lo implacable de la tristeza.
Sopla, viento, y tráenos las nubes,
haz que la lluvia caiga
para que purifique el aire de mi ciudad,
para que lave las casas, las montañas y los árboles.
Sopla, viento, y conduce las nubes a nosotros
y que la lluvia caiga, que la lluvia no pare de caer.
Me basta con morir en mi país,
con ser allí enterrada,
con disolverme y anularme allí,
resucitar hierba en su tierra,
renacer flor
que cortará algún niño crecido en mi país,
me basta estar en el regazo de mi patria.
Tierra, árbol, flor. "



















Me uno a los que defienden el derecho del Estado Palestino a ser reconocido por las Naciones Unidas. 
No soy antisemita, sí antisionista.



" La propaganda israelí, el desprecio estadounidense hacia los árabes, y la incapacidad árabe y palestina para formular y representar los intereses de sus pueblos han conducido a una enorme deshumanización de los palestinos, cuyas enormes dosis de sufrimiento experimentado día a día, hora a hora, minuto a minuto, ya no merecen consideración alguna. Es como si los palestinos hubiesen dejado de existir, excepto cuando alguien lleva a cabo una acción terrorista; entonces, todo el aparato mediático del planeta se pone en marcha y, arrojando sobre ellos el término "terrorista" en términos generalizadores, asfixia la existencia de los palestinos en tanto que individuos que sienten y respiran, gente con una Historia y una sociedad verdaderas. "


Edward Said



1 de junio de 2011

PATÉTICAMENTE HERMOSO

Flaming Pablum

Las concentraciones de indignados han conseguido transfigurar la calle y, como en una mirada al espejo, devolvernos a los ciudadanos el reflejo de una imagen distinta de nosotros mismos. Quiero pensar que mejor, más esperanzada y más libre, por cuanto que ha sido capaz de salir de los cauces preestablecidos y de liberarse del miedo para mostrar el profundo desacuerdo con esos vicios del sistema que han desnaturalizado en gran parte los mismos cauces de participación ciudadana y han dificultado, y dificultan aún, la salida de una crisis que amenaza a una gran mayoría. 

Pero, evidentemente, las concentraciones no pueden ser un fin en sí mismas, ahora toca pasar de la emotividad de la indignación a la eficacia de la inteligencia creativa, tras la transfiguración del espacio social toca ahora cambiar a una auténtica transformación política. Una forma distinta de hacer política. Y para ello ¿pueden ayudarnos los filósofos?



El filósofo Daniel Innerarity opina:







Transfiguración es una performance patéticamente hermosa de Olivier de Sagazan, morada del caos, con la que representa, en un intento de conspiración contra todos aquellos que la cuestionan, a la humanidad más despreciada.







"...
Oh transfiguración
de lo que ya no existe, rastro
reclusión de la memoria
que salva el tiempo en cárceles de música." 

José Manuel Caballero Bonald
Transfiguración de lo perdido (fragmento)

22 de mayo de 2011

HOY, SÓLO UNA BATALLA

Pareciera que aquí los políticos hubieran conseguido apropiarse de todo pagando con un capital que no les pertenece y que les obligara a ellos, por mor de la crisis, a someterse a la voluntad de los mercados financieros y a nosotros a pagar una deuda ingente que nos arruina el presente y el futuro. No sirve pues acudir a una justicia politizada ni a unos sindicatos financiados o buscar las claves en los medios, más allá de esa crisis internacional, a la que tanto apelan, nuestro sistema está infectado y enfermo. Es este espacio de crisis un lugar idóneo para la lucha partidista que tanto les justifica y que configura una realidad virtual que les mantiene distraídos del ciudadano de a pié. De ahí su dificultad para anticiparse e interpretar cualquier iniciativa popular que les recuerde que ni somos su mercancía ni estamos contra el sistema y de ahí su incapacidad para darse cuenta de que es en ellos donde reside el problema. Y cuando digo despilfarro no digo sólo capital dinero.


Mientras, siguen derrochando y acumulando privilegios.





Yo también grito: ¡BASTA!

21 de octubre de 2010

CUERPO, ARTE Y ESTADO

“El cuerpo no es una simple naturalidad biológica sino una institución política. Uno de los aspectos esenciales del poder, la condición de su instauración y mantenimiento, es siempre la coerción de los cuerpos, pero también la amenaza sobre los cuerpos, la amenaza mortífera.”


En Montparnasse reposan desde 1979 los restos del filósofo y sociólogo ateniense Nikos Poulantzas. Ideólogo, estudioso del Estado moderno y líder del marxismo estructural, estudió Derecho en Atenas, Alemania y Francia, donde fue profesor de sociología política en la Universidad de Vincennes. Hoy tendría 74 años, pero a los 43 decidió el camino de la autolisis desde el décimo piso de un edificio popular a las afueras de París.


Me resulta especialmente atractiva su figura por varias razones. En primer lugar porque es un pensador inteligente, algo de lo que estamos muy, muy necesitados. En segundo lugar porque desarrolló el concepto novedoso de que el Estado es una “condensación material de relaciones de fuerza”, lejos del concepto de Estado como actor neutral o como instrumento de las clases dominantes. Y en tercer lugar, y sobre todo, porque su trabajo representa un esfuerzo por conceptualizar críticamente las condiciones de lucha sociales y ello nos aporta perspectivas útiles para comprender los movimientos sociales que vivimos, por acción o por omisión, y vislumbrar mínimamente su posible alcance.

En su concepción, el Estado es tan solo una parte de la división social capitalista, que se encarga de asegurar su modo de producción y las relaciones que conforman su estructura social. Atendiendo a este concepto, tanto la lucha de clases como las relaciones de fuerza están presentes en los apartados estatales, algo que ya es más que evidente. Este terreno de lucha que es el Estado resulta, por lo tanto, una parte integral del capitalismo, pero de características muy asimétricas. Por ello, para Poulantzas el provocar transformaciones sociales implica necesariamente actuar sobre las relaciones de fuerza (desde fuera) y sobre los aparatos mismos (desde dentro). Para él, el Estado, tanto a nivel nacional como internacional, se encarga cada vez menos de mediar entre la sociedad y los partidos políticos y más en elaborar estrategias que garanticen el mantenimiento de las reglas de juego del propio capitalismo, lo que incluiría elementos tales como los recortes de los derechos sociales o el control y vigilancia de los individuos.

Todo ello me resulta hoy, desde mi limitado conocimiento sociológico, especialmente sugerente. Es incuestionable que tras esta crisis financiera que aún padecemos el Estado se ha visto obligado a someterse a las exigencias del sistema capitalista, del mundo financiero, y sacrificar los derechos sociales básicos de los ciudadanos, y que ante los descafeinados legítimos derechos de réplica sociales no queda otra opción que o bien someterse mansamente (ejemplo español) o sufrir el rigor de la disciplina policial (ejemplo francés). Parece que necesitemos, si queremos analizar estrategias de lucha social que sean eficaces para cambiar estas relaciones de fuerza, más pensadores capaces y valientes.



Pero en realidad, lo que originalmente me acercó a la figura de Nikos Poulantzas fue el tropezar con esa frase referente al cuerpo, “El Estado, el Poder, el Socialismo”, que menciono al principio:


“El cuerpo no es una simple naturalidad biológica sino una institución política. Uno de los aspectos esenciales del poder, la condición de su instauración y mantenimiento, es siempre la coerción de los cuerpos, pero también la amenaza sobre los cuerpos, la amenaza mortífera.”


Porque estaba disfrutando de esta performance “Bodies in Urban Spaces”, encabezada por el coreógrafo Willi Dorner, y buscaba algún texto que reflejara la belleza de esta interacción entre los cuerpos, la calle, el arte y la perplejidad. La frase de Poulantzas me ha aportado una dimensión insospechada, la de la capacidad del cuerpo para, además, escapar de cualquier tipo de limitación y añadir mayor creatividad si cabe a su ya comprobada capacidad expresiva, ahora cuestionando las relaciones de fuerza de los espacios urbanos.

24 de septiembre de 2010

UN OTOÑO ESTRUCTURAL


Dicen que el próximo miércoles habrá una huelga, con estrellas de cuatro puntas, de la que no sé muy bien por qué no se hizo antes cuando resultaba tan necesaria, ni para qué se hace ahora cuando se muestra tan prescindible. Una huelga que me parece semejante a este reciente equinoccio, tan pomposo, tan suyo, tan ajeno a los acontecimientos terrenales.


Al parecer, somos junto con EEUU los dos países más castigados por el desempleo y, lo que es peor, por el elevado desempleo de largo plazo. Ello se pone especialmente de manifiesto en este dramático artículo publicado en el NYT este último domingo. Respecto de este problema creo especialmente interesante la entrevista (en español) realizada a Oliver Blanchard, economista jefe del FMI, publicada en el Boletín Digital del FMI del 9 de septiembre de 2010. Este gráfico resulta especialmente elocuente de cuanto digo.


En su liturgia tecnócrata la terminología oficial tiende a excluir las palabras más directamente relacionadas con las personas, en su acepción de seres humanos, supongo que para no hacer del sufrimiento de tantos un drama para todos, o para evitar que los funcionarios más sensibles llenen de lágrimas los folios durante el trabajo. Quizá por ello se habla del “peligro de que el desempleo se transforme en estructural” y no de la terrible situación de millones de personas excluidas de unas vidas dignas y abocadas a no encontrar trabajo jamás. 

“Tenemos que actuar con rapidez antes de que el desempleo se transforme en un problema estructural”.
 (OLIVIER BLANCHARD)



Personas que, como hojas de otoño, se quedarán por el camino mañana, hoy, ahora, sin importar a la larga más allá de lo que pueda provocarnos un breve y doloroso recuerdo incómodamente nostálgico. Me temo.



Yolanda Oreamuno
(Costa Rica, 1916-1956)
La ruta de su evasión (fragmento)



" Siempre queda en algún árbol una hoja postrera, prendida a la rama por un milagro de resistencia inexplicable, y todas las mañanas, al pasar, formulamos una despedida porque tememos no encontrarla allí al día siguiente. Es tan frágil su aspecto, descomedida su posición, muerto su color, que no podemos explicarnos por cuál fenómeno se mantiene en su sitio invulnerable al viento, la escarcha y el frío. Simboliza el recuerdo borroso de lo que fuera en primavera y verano el ropaje del árbol; es la manifestación única de su antigua forma; la rúbrica de su linaje, el síntoma de su especie. Pese a todo lo precario que esa hoja solitaria representa, en su humildad, en su indefensión, tiene un noble elemento de fortaleza. Cada mañana la buscamos para comprobar en su delicado tallo o en el contorno de su cuerpecillo aterido los efectos de la intemperie, y repetimos la nostálgica despedida. Pero al verla de nuevo, inalterable y sola, nos preguntamos sobresaltados si resistirá todo el invierno allí. Tanta tenacidad anónima despierta en nosotros cierto elemento de sospecha ¿por qué resiste?, ¿irá a permanecer a pesar de todo?, ¿para qué su inmutabilidad?, y nos vamos acostumbrando a su presencia en el árbol frente a nuestra casa. Lentamente, con la familiaridad de lo inevitable, olvidamos la hoja fiel. Una mañana cualquiera ya no levantamos la cabeza para buscarla, ni nos despedimos de ella hasta nunca. Ha entrado a formar parte del paisaje inalterable, de ese paisaje permanente más allá de las estaciones y las temperaturas. Y muchos días después, casi sin pensar en ella, echamos una mirada descuidada que nos revela su ausencia. Se fue con el viento. Ya no está. Se fue sin despedida, sin adiós y sin lágrima. Tampoco dejó recuerdo. Simplemente se fue. "

30 de junio de 2010

TALENTOS

Heredé la habilidad para identificar con facilidad cualidades humanas que no tengo la suerte de poseer. Es, supongo, como quien identifica y siente el placer de la buena música sin saber tocar ningún instrumento. Además, puedo presumir de un privilegio, cuento con la proximidad de un nutrido grupo de personas capaces de sorprenderme gratamente con sus aportaciones. A su siempre enriquecedora influencia sólo puedo corresponder con este pequeño reconocimiento.

Es lo que quiero reflejar aquí en esta ocasión, en respuesta hoy a la aportación de E. C. Pedro y Mario, haciéndome eco de dos magníficos referentes que me señalan en lo relativo a una valiente manera de denunciar las injusticias, huyendo de la adulación y la complacencia. Uno es mediante el arte (Otto Dix) y el otro mediante la palabra (Sir Gerald Kauman). Mi gratitud.


OTTO DIX

Otto Dix (Alemania; Untermhaus, 1891 – Singen, 1969), pintor y grabador, se formó en Dusseldorf y Dresde. Fue un cronista mordaz de la sociedad de su tiempo y con deliberado feísmo y violencia denunció y criticó lo peor de la época, en particular lo relativo a la brutalidad de la I Guerra Mundial. Líder del movimiento “Nueva Objetividad” expresó su repulsa a la injusticia social a través de obras donde refleja con especial crudeza esa realidad repelente de posguerra. Ello originó que en Berlín, entre 1933 y 1945, se le prohibiera ejercer su profesión por ser considerado el creador del “Arte Degenerado”, desmoralizar al ejército y degradar a la mujer alemana. Algunas de sus obras fueron destruidas por los nazis. Su reconocimiento como artista universal no se produjo hasta 1955.
























SIR GERALD KAUFMAN

Político, miembro del Parlamento Británico desde 1970, pertenece al Partido Laborista.

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