Mostrando entradas con la etiqueta Wislawa Szymborska. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Wislawa Szymborska. Mostrar todas las entradas

3 de noviembre de 2019

TRES






1


Bajo una pequeña estrella

Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad.
Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.
Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.
Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.
Que me disculpe el tiempo por el mucho mundo pasado por alto a cada segundo.
Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo el primero.
Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.
Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco de un minué.
Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueño a las cinco de la mañana.
Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.
Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.
Y tú, gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula,
inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada.
Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.
Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas respuestas.
Verdad, no me prestes demasiada atención.
Solemnidad, sé magnánima conmigo.
Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.
No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.
Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.
Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos, cada una de ellas.
Sé que mientras viva nada me justifica porque yo misma me lo impido.
Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas y que me esfuerce
después para que parezcan ligeras.

Wislawa Szymborska (Polonia, 1923)
Premio Nobel de Literatura 1996

Versión en español de Abel.A. Murcia



2



Una carta de amor

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

Julio Cortázar



3


Concatenación

"Es un tiempo de sosiego otoñal y elijo recordar junto a una taza de café muy caliente; al instante su sabor me evoca la complicidad casi clandestina de un cigarrillo en compañía; encenderlo, a unas manos intentando proteger la llama del viento; veo aquellos dibujos evanescentes del humo en el aire al soplar la cerilla; como un olvido fugitivo lento e inevitable; y ello a ti. Tú, como las olas, volviendo incansable y tenaz a mi mente obsesiva y líquida; al brillo del agua negra donde se desdibuja mi cara, final del pozo de una pesadilla a contraluz; el vértigo inquietante de un desafío inconcluso al fin. Pero es tras la ventana donde elucubra el otoño, yo solo observo."



...

19 de diciembre de 2009

EL ARTE DE HABLAR SIN DECIR NADA O SOBRE LO QUE SE DICE CUANDO NO SE DICE NADA


Leo en el blog de Ramón Lobo una entrada que insiste en el tema de la comunicación, la percepción de la realidad o la manera en la que los responsables de "lo social" son capaces de crear una realidad paralela embriagadora, las vacías apariencias, la manipulación. Esto es lo que dice Ramón:

"En una entrevista publicada en el suplemento literario Babelia, la escritora y premio Nobel polaca Wislawa Szymborska, responde a la pregunta del periodista de si la política está destrozando el lenguaje regalándonos una joya. “Siempre lo ha destrozado. El lenguaje de los políticos suele servir para ocultar y no para expresar pensamientos. Pero a algunos políticos no intentaría yo convencerlos de que fueran sinceros: podría darse el caso de que no hubiese nada que ocultar”.

El periodismo de declaraciones no sólo copia frases vacías, falsas y eslóganes publicitarios, copia también los ocultamientos. Nos convertirnos así en cómplices de lo contrario de la esencia de este oficio: luz y taquígrafos.

El mundo de los famosos -gentes especializadas en no hacer nada de mérito (lo que es un arte)- alimenta las revistas del corazón cuyo negocio se basa en divulgar vaciedades. Se juega con la ilusión de lo inalcanzable para saciar los deseos de muchos. La llamada prensa seria se alimenta en cada vez más de unos políticos que viven de decir que hacen y cuya única función es inundar los periódicos y las televisiones sin importar el precio y la compostura. Pesan más los más famosos en el arte del bla bla bla, nunca los más capaces. Cada vez existe menos diferencia entre las revistas del corazón y el periodismo del dijo, afirmó y aseguró. Tachemos cada información declarativa de un diario escogido al azar y tendremos la visión exacta de la geografía de lo que sobra en un periodismo que prefiere informar de cifras en lugar de personas que sufren, sueñan, luchan y a veces vencen. No es Internet lo que nos mata, nos mata una cierta prepotencia típica de la mediocridad y de los que tienen miedo a lo desconocido, cuando en lo desconocido se esconde la aventura, que es la esencia de la vida."

Visto en EN LA BOCA DEL LOBO
Related Posts with Thumbnails