"... Cómo deseé ser aquella inocente pieza de acero inoxidable cuando se llevó la cucharada de sopa a los labios. Habría cambiado toda la sangre de mi cuerpo por medio litro de caldo vegetal. Déjame ser un taco de zanahoria o un fideo para que me metas en tu boca. Tuve envidia del panecillo. La miré partir y untar cada trocito con mantequilla, empaparlo lentamente en el tazón, dejar que se volviera grueso y grávido, que se hundiese bajo el peso rojo oscuro y que resucitara al glorioso placer de sus dientes..."
Jeanette Winterson
Kim Sung Jin es un artista coreano de 43 años, pintor y fotógrafo. Esta serie de bocas que os muestro me ha llamado la atención porque me ha parecido una hermosa provocación artística a mitad de camino entre el fetichismo y la obsesión. Es sólo una muestra de su trabajo, que podéis ver en su página web.










